España se registró en 2006 un divorcio cada 3,7
minutos, situando la tasa de divorcios por habitante a la cabeza de la
Unión Europea 15, según un estudio difundido el miércoles por el
Instituto de Política Familiar (IPF).
De acuerdo al informe, que se basa en datos sobre rupturas matrimoniales
procedentes del Consejo General del Poder Judicial, en España se
produjeron el año pasado un total de 141.817 divorcios, lo que supone un
incremento del 51% respecto al año anterior y del 169 frente a 2004.
"Los datos son de tal envergadura que por cada cuatro matrimonios que se
realizan en España se divorcian tres. Se produce un divorcio cada 3,7
minutos, es decir 16 cada hora y 386 divorcios al día", señaló el
informe del IPF.
Canarias, Baleares y Cataluña fueron las Comunidades Autónomas con mayor
tasa de divorcios, mientras que en el otro extremo se sitúan
Extremadura, Castilla y León, Castilla La Mancha y País Vasco.
Según las cifras, en el período de cinco años entre 2001 y 2006, el
crecimiento de los divorcios ha superado el 277%.
El presidente del IPF, Eduardo Hertfelder, destacó que estos datos deben
interpelar a la sociedad española y a las administraciones públicas, que
deben replantearse la situación y tomar medidas urgentes y un cambio de
rumbo en cuanto a medidas legales, protección social y cultural del
matrimonio y la familia.
El IPF se autodefine como una entidad civil independiente no vinculada a
las administraciones públicas, ni a partidos religiosos ni a
organizaciones religiosas, cuya misión es la promoción y la defensa de
la institución familiar.
España aprobó en junio de 2005 la conocida como "Ley del divorcio
express", que permite una disolución del matrimonio más directa y
rápida, sin causas, y que por primera vez recoge la posibilidad de la
guarda y custodia compartida de los hijos, que obtuvo del visto bueno de
todos los grupos parlamentarios excepto el Partido Popular.
La reforma del divorcio suprime la separación previa, reduce los plazos
y las causas para solicitarlo.